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VIVIR SIN PRISAS

RITUALES DE RESPIRACIÓN

La respiración es la base de toda práctica consciente, y tiene el poder de conectarnos de escuchar nuestra mente y cuerpo, y de prestarnos atención. Desactivar el modo automático y comenzar a ser conscientes del momento presente. 

Es una herramienta que está al alcance de todos y la podemos usar siempre que la necesitemos en cualquier lugar y momento, para calmarnos, equilibrarnos y estar presentes. 

A través de la respiración puedes mejorar tu estado de ánimo, moviendo y canalizando tu energía por todo tu organismo, oxigenándote y eliminando toxinas. 

Por aquí algunos ejercicios de respiración para incorporar a nuestro día a día. 

Mueve tu energía. 

Toma una posición cómoda que te permita tener la espalda recta y en la que tus isquiones estén bien apoyados en el suelo, cojín o mat. Deja tus brazos reposar sobre tus piernas, inhala por la nariz, levanta los brazos hacia el cielo, al exhalar todo el aire por la boca, bájalos de nuevo. 

Realiza tres respiraciones conscientes inhalando y exhalando por la boca. Inhala todo el aire que puedas por la nariz, y exhala por la boca…de nuevo repite, inhala profundo y exhala por la boca. Última vuelta, inhala profundo por la nariz nota como se llenan tus pulmones y exhala todo el aire por la boca. 

Ahora vuelve a tu respiración normal, inhalando y exhalando por la nariz, tomando consciencia de cómo entra el aire por tu cuerpo, como oxigena a todos tus órganos y crea espacio. 

Pon una intención

Cierra los ojos y comienza tu práctica poniendo una intención. Aquello que hoy necesitas, por ejemplo, estar en paz, atraer energía positiva y buenos pensamientos o simplemente relajarte por que te encuentras algo agitada y cansada. 

Presta atención a tu respiración.

3-3-3

Inhala en 3 tiempos. Inhala en 1 – 2 – 3 

Retienes en: 3 – 2 – 1 

Exhala en 3 tiempos. Exhala en 1 – 2 – 3

Repite durante 3 min y ve incrementando el tiempo en función de tu práctica diaria. Cuando hayas terminado, inhala y exhala por la nariz durante unos minutos para integrar el trabajo realizado. 

Agradece y deja ir…

 

Posiciónate erguida con los pies separados a la distancia de tus caderas, dobla ligeramente tus rodillas, y deja que tus brazos reposen a los lados. 

Inhala profundamente por la nariz, mientras levantas los brazos hacia el cielo, y en una exhalación profunda deja caer los brazos hasta el suelo, mientras doblas tus rodillas. Repite esta práctica las veces que necesites para soltar y dejar ir. Descansa y observa cómo te sientes después de la práctica. 

Agradece este momento que te estás regalando y qué tanto te mereces. Agradece estar ofreciéndote amor, una pausa consciente e intencionada para decirte que lo estás haciendo muy bien. Para regalar a tu cuerpo un descanso y notar como toda tú comienzas a entrar en un estado de paz, serenidad y calma. 

Disfrútalo, disfrútate. 

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